LAS PELOTAS SE PRESENTARON EN EL PERSONAL FEST VERANO EN SALTA CON UN SHOW MULTITUDINARIO ANTE MÁS DE 30 MIL PERSONAS.

Tocaron junto a La Franela, en la tercera edición del ciclo de recitales libres y gratuitos que recorre los principales centros turísticos del país.

Más de 120 mil personas lo siguieron en vivo vía streaming a través de www.personalfest.com.ar

En una noche increíble y ante más de 30 mil personas, Las Pelotas, tocaron para una multitud de todas las edades que cantó y bailó al ritmo de sus clásicos. La banda liderada por Germán Daffunchio recorrió durante más de 2 horas sus grandes éxitos como Capitán América con Piti Fernandez (de La Franela) como invitado, Personalmente, Si Supieras, y los clásicos de Sumo, Shine Shine Shine, Bombachitas Rosas, El Ojo Blindado y muchos más. Además de temas de su nuevo disco de estudio “Brindando por nada” como El amor hace falta y Víctimas del cielo antes de emprender su gira por Latinoamérica.

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Previa a la fiesta que generó el show de Las Pelotas,  La Franela, la banda de Daniel Piti Fernandéz, se presentó con sus grandes temas como Hacer un Puente, Fue tan bueno y Mikael Focs, además de dedicarle el tema Loco lindo a Juan Carr de Red Solidaria, un gran amigo de la banda.

Hubo también activaciones de juegos para toda la familia en el FestPark donde se pudo experimentar con realidad virtual y probar las últimas tecnologías y teléfonos de Huawei y PersonalPlay.

La tercera fecha de la edición 2017 del Personal Fest Verano contó además con la participación de las bandas locales Gauchos de AceroPerro Ciego que dieron comienzo al Personal Fest Verano en Salta.

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El ciclo de recitales gratuitos, continuará con shows de primer nivel en las ciudades de Corrientes – el sábado 18 de febrero – con Los Auténticos Decadentes y Los Tipitos,  cerrando en Rosario el sábado 25 de febrero – con Dread Mar I y Estelares.

Guía para ahorrar en (casi) todo

Es imposible no quedarte pensando en cuánto dinero derrochaste en los últimos meses eligiendo tal corte de carne para las milanesas o comprando artículos de limpieza en el súper, o en ese pasaje que sacaste sobre la fecha o en la renovación de tu tarjeta, luego de toparte con el reciente libro del periodista especializado en consumo Mariano Gorodisch: Saber comprar, los consejos de Economan, más de 100 maneras de ahorrar con inteligencia. Es una guía muy práctica que promete el ABC de un ahorrador serial desde que se levanta hasta que se acuesta. “La gente suele trabajar más porque la plata no le alcanza, cuando en realidad no hay que ganar más, sino gastar mejor, ser un consumidor más racional y no un derrochador serial”, dice el autor que con una cuota de humor, pero también con conocimiento del mercado, te deja pensando en los gastos de todos los días. Aquí, algunos de sus consejos:

Cómo ahorrar nafta. Si vivís fuera de ciudad de Buenos Aires, pero trabajás allí, o viceversa; conviene cargar nafta en Capital, que es más barata que pasando la General Paz. Asegurate de tener los neumáticos bien inflados: si estos se encuentran un poco desinflados, van a ejercer mayor resistencia y el motor requerirá mayor potencia, lo que demanda mayor cantidad de nafta. Tampoco abras mucho las ventanillas. Si vas a más de 100 kilómetros por hora con las ventanillas bajas, te supone un gasto extra de nafta del 5%. Si el coche está parado por más de un minuto porque hay una congestión de tránsito, te conviene apagar el motor, porque consume medio litro de nafta por hora aunque el auto esté sin andar. Por otra parte, sacá del baúl lo que no necesites. Por cada 100 kilos de peso adicional, el consumo de nafta o gasoil se incrementa un 7%.

Cómo ahorrar en comisiones bancarias. Ahora, las cajas de ahorro y las tarjetas de débito son gratuitas. Tampoco tienen costos las transferencias por cajero o homebanking hechas por personas físicas. Pero para no pagar nada, primero hay que darse de baja si se tiene algún tipo de paquete de productos y conservar la caja de ahorro vieja, o abrir una caja nueva en otro banco sin cargo. Para abrir una cuenta corriente, por ejemplo, siempre piden un informe Veraz o similar. “Al ser gratuita la caja de ahorro, con la posibilidad de abrirse libremente en el banco que se desee, será fácil migrar de un banco a otro que ofrezca mejores condiciones. De este modo, el BCRA apunta a fomentar la competencia entre bancos”, explica Gorodisch.

Cómo ahorrar en el cajero automático. Hay que tener en cuenta que si se extrae dinero de otro banco, aunque sea de la misma red, el costo es de $ 20 cada extracción. Tener una tarjeta de crédito sale más de $ 100 por mes, entre renovación y mantenimiento de cuenta, ya que a todos los precios informados hay que agregarle el 21 % del IVA. Para tomar un ejemplo de un banco de primera línea, la renovación anual sale $ 540, pero si se trata de un plástico internacional trepa a $ 830, una gold a $ 1810, una platinum a $ 2590. Los que se llevan las de ganar son los tarjetahabientes de las cuentas sueldo, que lo suelen tener bonificado. Con las tarjetas de débito hay que cuidarlas, porque la reposición por hurto, robo o extravío se cobra más de $ 50; mientras ahora, con los nuevos aumentos, una caja de ahorro en dólares pasa a salir más de $ 200.

Ahorrar en el súper. Una tentación a evitar son los productos que están en las punteras de góndola y a la altura de los ojos, donde suelen estar las primeras marcas, que le pagan al supermercado por ese lugar estratégico. En la parte de abajo suelen estar las segundas marcas, mucho más baratas, y en varios casos hasta producidas por primeras marcas. No ir con hambre a hacer las compras para evitar la tentación con los salamines, quesos y delicias dulces colocadas estratégicamente. Hasta leer el libro caía siempre en esta trampa. Vamos a ver cómo me va en mi próxima recorrida con el changuito.

Fuente: La Nación

Una empresa argentina contrata personas con autismo

A través de iniciativas de inclusión y diversidad, personas con trastornos generalizados en el desarrollo, ocupan puestos convencionales en la oficina; cómo es el proceso de adaptación y convivencia en el entorno laboral

Durante más de 10 años Francisco pasó por muchos trabajos diferentes. En todos se encontró con una misma dificultad. “Chocaba constantemente con mis compañeros. Yo no los comprendía, ellos no me entendían. En mis tareas era súper productivo, pero terminás con la autoestima baja porque no podés entablar buenas relaciones”, describe.

Hace tres años Francisco conoció de qué se trataba el Asperger y fue un antes y después en su vida. “Hasta ahí pensaba que yo era la cosa más rara que había en el mundo, pero evidentemente si sacaron todas esas características de alguien más no estaba solo. Me cambió la cabeza y empecé a entender”, cuenta.

Francisco Fernández tiene 30 años, se desempeña como analista de servicios financieros y es hoy es uno de los cuatros empleados que forma parte de la primera experiencia en el país en la que una empresa contrata exclusivamente a personas con autismo para cubrir búsquedas laborales. Esto se da en el marco del programa global de la desarrolladora de software alemana SAP, “Autism At Work”, creado en 2012 y que llegó al país el mes pasado. Se estima que cerca del uno por ciento de la población mundial se ve afectada por el autismo y SAP pretende, de aquí a 2020, que el uno por ciento de su fuerza laboral sean personas con autismo. Hasta el momento ya se sumaron más de 100 personas a este programa en todo el mundo.

En la Argentina, la empresa lleva el programa a cabo en conjunto con la ONG Asociación Argentina de Padres de Autistas (APAdeA) y con la reclutadora laboral Specialisterne, especialistas en identificar talentos con autismo. El proceso llevó cuatro semanas de pruebas y entrevistas a 13 candidatos preseleccionados por la ONG.

Marcela Bongianino, directora de relaciones institucionales en APAdeA, describe la iniciativa pionera: “Deseamos como ONG y como padres que el proyecto Autism at Work, se replique”. Según Francisco este trabajo lo pone en un lugar distinto que sus trabajos anteriores: “Me libera de esa tensión de que el que tengo enfrente piense que soy un tonto”.

Nuevos talentos

En el mundo laboral se está avanzando hacia empresas más inclusivas y con mayor diversidad entre sus empleados. Contar con personas con autismo en la oficina convertirse en una ventaja competitiva y un número creciente de compañías está contratando personas con distintos grados de Trastornos del Espectro Autista (TEA). Por ahora, en la mayoría de los casos son individuos diagnosticados con Asperger o autismo leve, pero a medida que crecen las experiencias, también varían las oportunidades.

Dentro de las habilidades únicas que ofrecen las personas con TGD a un ambiente laboral, se destacan su facilidad para encontrar patrones y anomalías en la información, hacer foco y entregar altos estándares en trabajos, atributos muy necesarios en el análisis de datos, diseño de software y multimedia, entre otros. “Buscamos los mejores talentos y en un ambiente diverso que promueva la innovación es importante incorporar distintas visiones. La perspectiva de una persona con autismo es un complemento adicional a las del resto de los miembros del equipo y amplía la capacidad de innovación”, contó Constanza Quiñones, Directora de Recursos Humanos de SAP Argentina.”

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Alcance y características

Las últimas estadísticas del Centro de Control de Enfermedades (CDC) de los Estados Unidos indican que actualmente los Trastornos del Espectro Autista (TEA) se le diagnostican a 1 de cada 68 niños, lo que implica un 30% de aumento en apenas tres años y es cinco veces mayor en varones que en mujeres.

Como las personas con Asperger se presentan a simple vista muy capaces, muchas veces deben enfrentar que se desestime su condición. Francisco relata su experiencia: “Es bastante difícil porque tenemos muchas características que no son normales, es como que no estamos adaptados a cómo socializan las demás personas” explica. Francisco dice que nada de lo que parece obvio lo es: los tonos de voz, el lenguaje no verbal, los gestos. Todo debe ser aprendido conscientemente.

Jésica González Baqué tiene 30 años y es desarrolladora de software. Aunque hizo algunos cursos, su formación es mayormente autodidacta y asegura que aprendió mucho explorando su hobby desde muy chica con su Comodore 64. Hasta su trabajo anterior Jésica hacía testeo de sistemas, pero lo que quería era programar. Diagnosticada con autismo leve hace tres años, se enteró de esta búsqueda de trabajo por el Grupo de Pertenencia de Adultos Asperger que coordina y no dudó en aplicar. “Los neurotípicos siempre son mayoría, adaptarnos es lo que hacemos desde siempre, lo que más me gusta de este trabajo es que del otro lado sepan nuestra condición, mis compas son copados, están pendientes”, describe.

El espectro autista es amplio. Algunas personas pueden tener dificultad para entender los giros idiomáticos o cierto tipo de humor, especialmente el sarcasmo, y necesitan claridad en las propuestas y pedidos. Jésica lo explica con un ejemplo: “En otros trabajos me pasó de tener que esconder mis hipersensibilidades sensoriales o que me digan -Vamos a tomar un café- y como yo no quería tomar café dije que no y lo que me estaban proponiendo era tener una reunión”. Pero por otra parte, el pensamiento no convencional los guía hacia creativos y brillantes descubrimientos.

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Cuando Jésica habla de adaptarse se refiere a un esfuerzo de muchos años que realiza desde la adolescencia. Trabajó sus habilidades sociales a través de Programación Neurolingüística (PNL) y asistió a clases de teatro, “Cuando trabajo con padres les digo que no se angustien, que todo es trabajable y a las personas con TEA recientemente diagnosticadas, busquen a otros adultos, yo y otros somos muy abiertos a hablar”, dice. Además de Jésica y Francisco, completan el cuarteto de ingresantes Franco Perez Botta y Nicolás Gabriel Neumann, ambos de 20 años, que trabajan en el área de finanzas y desarrollo.

Bongianino explica la central importancia de pensar a estos programas de una manera orgánica. “Hay que trabajar desde con la persona que está en la garita de seguridad de la entrada, con jefes, compañeros y con cada ingresante con TEA, es un aprendizaje continuo de ambos lados”. La directora de APAdeA cuenta que muchos jóvenes que en principio son muy ensimismados, mutan mucho en su interacción con otros a medida que se les da la posibilidad de hacerlo.

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Proyección y puntapié local

El rango de oferta laboral para personas con TEA se expande a medida que crecen las experiencias. En SAP comenzaron con puestos en desarrollo de software y tecnología y ahora se están expandiendo a diseño gráfico, administración, finanzas y roles en marketing. A nivel global, Estados Unidos es uno de los países más avanzados en inclusión de personas con TEA al ámbito laboral y la industria de la tecnología es el terreno más fértil. Por ejemplo, la firma de desarrollo CAI tiene 50 empleados con TEA y aspira a contratar 120. En Microsoft, abrieron un programa piloto para el que recibieron 700 currículums para 10 posiciones iniciales en Estados Unidos y ahora se está expandiendo al Reino Unido. En oficinas de SAP de Palo Alto, California, las evaluaciones del programa a un año de sus lanzamiento arrojaron mejoras en la creatividad y la innovación en los proyectos.

Como muchas iniciativas en el trabajo, lo que se necesita a veces es que haya un entusiasta que levante la bandera de una causa y que la empuje hasta que salga. En la experiencia local esa persona es Alejandro Masip, que trabaja desde hace una década liderando proyectos y además es papá de un niño con autismo. “Como papá te hacés muchas preguntas ligadas a su futuro y cómo trabajará es una de esas. Por eso desde que se lanzó el programa hace unos años en Alemania que lo estoy siguiendo de cerca y vimos que estaba todo dado para traerlo a Argentina”, describe. Como voluntario del programa local, Masip aprende de estos adultos con TEA, que le demuestran, dice, que más que preocuparse hay que ocuparse. “Mi objetivo es que esto llegue a la mayor cantidad posible de empresas argentinas. Esto no es beneficencia, esto es algo bueno para las personas y para las empresas que podrán ofrecer servicios brillantes”, opina.

A partir de la experiencia, en SAP ya recibieron consultas de varios compañías locales que están analizando llevar un programa similar adelante.Para Jésica la diversidad en todas sus formas es un valor al que vale la pena apostar. “La diversidad con discapacidad o no, autismo o no, todos somos diferentes, siempre te va a sumar el distinto, yo soy buena en esta, vos en esto y de las debilidades también se puede aprender”, cierra. Sobre su oportunidad Francisco conlcuye: “No tenemos una enfermedad, somos diferentes, es un lenguaje distinto que tenemos que aprender juntos todos los días, esforzarnos de un lado y del otro”.

Marcos Galperín: “Tenemos que construir una sociedad mejor”

El referente del e-commerce en el país y fundador de Mercado Libre, uno de los 50 sitios más visitados del mundo, habla de democratización digital y de un futuro basado en la tolerancia y el esfuerzo. “Está todo por hacerse”, asegura

Pasillos amplios y de vista abierta, paredes grafiteadas street style, muebles de madera y sillones mullidos, todo convive con una armonía fresca en las oficinas de Mercado Libre en Vicente López, en la línea invisible que divide el conurbano norte de la Ciudad de Buenos Aires. En las paredes blancas hay dibujos en azul y amarillo de ese insólito universo de productos y servicios que se encuentran en la plataforma: una bici y un labial, una casa y una planchita de pelo. Asoman pequeños grupos de empleados que se reúnen en las salas vidriadas. Algunos rodeando un teléfono que trae las voces en inglés desde otro punto del continente, otros en mesas largas y con un proyector. En otra está Marcos Galperín, el fundador de Mercado Libre, terminando un encuentro.

-¿Tiene azúcar? -pregunta al salir por un café que le acercan y saluda antes de cruzar todo el piso para alcanzar la cocina, un espacio con canastas de frutas y heladeras con bebidas y snacks, un Disney para los golosos.

Galperín es hijo de una familia productora de cueros de renombre global, estudió en San Andrés y fue empleado en YPF y JP Morgan antes de pasar al mundo emprendedor. Su maestría en la Universidad de Stanford, Estados Unidos, fue en 1999, cuando internet y el comercio electrónico comenzaban a saltar fronteras y meterse lentamente en la vida diaria de las personas. Como otros, tiene su anécdota de startup tech de garaje al estilo Apple. Un día logró llevar en el auto a un profesor suyo (e importante inversionista de Silicon Valley) al aeropuerto y contarle sobre Mercado Libre; así logró un “me encanta su idea, avíseme si necesita dinero”.

A 16 años de su nacimiento, su compañía es una de las principales del país y la región. Está entre las 50 páginas web del mundo más visitadas y ofrece a sus más de 166 millones de usuarios un ecosistema de servicios digitales: el sitio de comercio electrónico, avisos clasificados, una solución de pagos, locales virtuales para tiendas y su servicio de logística, entre otros. Con presencia en 20 países, las transacciones en Mercado Libre representan el 0,6 del PBI en la Argentina.

De porte relajado, tono tranquilo y mirada sostenida, Galperín se abre a la charla. Es el cuarto de cinco hermanos y coach del equipo de rugby de su hijo en San Andrés. Está casado hace 16 años con Karina, con quien tiene tres hijos, de 9, 13 y 15 años. Es muy reservado con sus cuestiones personales, siempre prefiere centrarse en las historias que pasan a través de su plataforma, a ellas vuelve cada vez que puede. “Estamos en un momento muy interesante, creo que hicimos todas las partes difíciles del nacimiento de una empresa, pero por otro lado me siento como si estuviésemos en el ’99 otra vez, porque está todo por hacerse”, comienza.

Aunque cada vez más argentinos se animan a las compras online (unos 17 millones ya lo hacen), el comercio electrónico sigue siendo chico en la vida cotidiana…

Incluso en la mía, todavía muchas de mis compras no las hago en la plataforma. En 20 años eso va a ser muy distinto. El 90% de las compras van a ser digitales.

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¿En 20 o antes?

Es que no depende sólo de la tecnología. Una de las cosas que aprendí en estos 15 años es que las intuiciones basadas en datos reales terminan ocurriendo, e incluso más fuerte de lo esperado, pero también que tardan mucho en pasar. Mirá el ejemplo de las energías renovables o de los autos eléctricos. Todos sabemos que van a cambiar el mundo. Los autos están calificados como los mejores autos en todos los niveles posibles y, sin embargo, este año quizá se lleguen a fabricar unos 300.000. Al comercio electrónico le pasa algo parecido, es obvio que es mejor, más eficiente, que democratiza y da posibilidades más parejas. No te olvides que, por ejemplo, el primer shopping en el país fuera de la Capital fue en Rosario en 2001.

¿Utilizar el comercio electrónico es democratizar el comercio?

Es súper democratizador del lado del comprador y también del lado del vendedor, que puede vender y distribuir en todo el país, aceptar todos los medios de pago, ofrecer financiamiento como si fuesen Walmart o Carrefour. Lo puede hacer un fabricante de muebles de Lanús, un carpintero de Bella Vista o un tipo que da clases de tenis. Hoy, el comercio electrónico sigue siendo en la vida diaria de la gente pequeño y va a ser enorme.

En 2016, el presidente Mauricio Macri eligió a Mercado Libre para dar un discurso sobre la importancia del ecosistema emprededor local, en el marco de un anuncio de la empresa de creación de 5000 puestos de trabajo nuevos en los próximos cinco años. Además, Galperín forma parte del Comité de Innovación de la Ciudad de Buenos Aires.

¿Qué cambió desde 2016 para ustedes como compañía?

Sentirnos que este Gobierno aprecia lo que hacemos y que si necesitan ayuda de nosotros, nos la pide. Antes sentíamos absoluta indiferencia, lo cual no nos molestaba, pero creo que las pocas veces que tuvimos que interactuar fue sentir hostilidad. Nosotros, encantados de ayudar con todo lo que podamos, porque la verdad es que lo que queremos todos es tener un país donde todos vivamos mejor, más allá de las distintas posiciones ideológicas.

Dijiste que a los 45 años te retirabas. Ya los tenés.

Ah, ese es un tema. Tuve un poco de crisis de mid-life (risas), pero a mí me encanta lo que hago, no me veo haciendo nada en el mundo privado que no sea lo que estoy haciendo. Todas las semanas me junto con emprendedores e invierto en muchos proyectos y, honestamente, nunca hasta ahora me ha pasado de ver un emprendimiento que diga esto puede llegar a ser más grande que un Mercado Libre. Tenemos tantas posibilidades de crecer que me encanta. Y, además, tenemos muchos usuarios que ya nos conocen y están dispuestos a probar esta tecnología nueva que vamos proponiendo.

¿Creés que la tecnología puede resolver los grandes problemas de la humanidad?

Los grandes problemas de la humanidad, al final del día, somos nosotros mismos y eso la tecnología no lo resuelve. Creo que esos van a seguir sucediendo, son los problemas de celos, de poder, de envidias, de malentendidos, prejuicios.

Este momento de tecnologías exponenciales, ¿pensás que éstas tendrán un rol para que el agua sea potable, para todos, y que se pueda palear el hambre?

Ya se producen alimentos como para que no exista el hambre. De hecho, en la Argentina se producen alimentos como para 400 millones de personas y no podemos alimentar a los 40 que somos. El tema es cómo se distribuye, cómo se dan los incentivos correctos. En los Estados Unidos se está discutiendo el ingreso mínimo, si las máquinas van a empezar a producir todo, y eso yo sí creo que puede pasar, que los robots nos saquen mucho trabajo y entonces, ¿qué vamos a hacer? Y no hagamos nada: que hagan nuestro trabajo los robots y repartamos el dinero.

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Porque también está la política y están los intereses…

Exactamente, igual que con los autos eléctricos. Cómo las sociedades se organizan. No es solamente que tenés que hacer fábricas enormes de autos eléctricos, tenés que hacer toda una disrupción al sistema de distribución de gasolina y combustibles. Hay muchísimos intereses creados, muchísimas empresas haciendo lobby. Y a la sociedad los cambios le cuesta mucho, porque los cambios son dolorosos aunque tengan un resultado totalmente positivo, hay sectores que van a perder.

¿Qué no te gusta de tu trabajo?

Por suerte tengo un gran equipo y muchas de las cosas que no me divierten no las hago hace mucho. Es una de las razones por lo cual a los 45 no me retiré como había dicho que iba a hacer. No hago nada que no me divierta. Estoy muy cansado de viajar. Son muy divertidos los viajes, conferencias espectaculares, pero veo un avión o un aeropuerto y tengo ya una especie de cansancio físico y mental. Y la parte de hacer prensa y charlas (risas).

¿Hablar de vos te aburre o te incomoda?

No tengo problema de hablar de mí mismo si estoy con mis padres, con mis amigos, con mi familia, no necesito la validación de gente que no me conoce para sentirme bien conmigo.

Cuando te invitan a que cuentes tu historia, tiene que ver con lo aspiracional, la posibilidad.

Y por eso lo hago. Porque creo que es casi una responsabilidad, por suerte Mercado Libre alcanzó un lugar tan importante que tengo la responsabilidad de contarlo. Además, en un país como el nuestro, donde lamentablemente en los últimos años hubo pocos casos así y muchos casos opuestos, donde gente realmente sin haber hecho las cosas bien construyó cosas muy grandes, sin haber tomado riesgos de negocios… Creo que está bueno contar que uno puede ir a la universidad, llevarle una idea como llevé yo a un inversionista en un aeropuerto, decirle “quiero hacer esto”, convencerlo, que el tipo te ponga dinero, que te apoye tu familia, salir adelante, tener 25 instancias donde casi nos morimos y estar acá. Creo que está bueno contarlo porque con muchas historias como esas se construyen los países y las sociedades. Viví muchos años afuera, y creo que tenemos que construir una sociedad mejor. No vivimos bien en la Argentina, hemos construido una sociedad donde todos viven mucho peor de lo que pueden vivir. Los que tienen dinero, los que no lo tienen. Todos vivimos mal.

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¿Con qué tiene que ver eso?

Con respetarnos más. Querernos más, tolerar más las diferencias que tenemos. Entender que alguien puede pensar de una manera, pero eso no implica que yo le tenga que cortar la calle a él o él me tenga que cortar la calle a mí, o que nos tengamos que agarrar a trompadas. Cuidar más el medio ambiente: el aire que se respira en la Ciudad de Buenos Aires y alrededores es muy malo. Cruzás el Río de la Plata y el cielo ya se ve celeste.

Extrañás Uruguay.

Extraño el cielo celeste, seguro.

PREGUNTAS DIRECTAS Y SUCULENTAS

Después de esta entrevista, el padre del e-commerce argentino tiene en su agenda una reunión mensual que mantiene con líderes de cada división de su compañía de toda América latina. La Nación revista accede a este encuentro del que participan varias docenas de ejecutivos y ejecutivas de manera presencial y por teleconferencia desde varios puntos de la región. Marcos llega a estas reuniones con temario abierto y una vez que todos están sentados, abre: “Bueno, empecemos, ustedes dirán”. Las preguntas empiezan tímidas y luego se amontonan. Son directas y suculentas. Sobre el avance de la competencia en México, sobre el crecimiento con dificultad en determinado producto, sobre la posibilidad remota de ser adquiridos por un gigante chino. Para cada una, Galperín tiene una respuesta calma, pero firme, donde no ahorra elogios ni críticas a sus propias apuestas.

En el país se reciben 8000 ingenieros por año, de los que Mercado Libre entrevista a unos 4000. “Obviamente, no contratamos sólo a gente que se acaba de recibir, pero te demuestra el desafío también que tiene la Argentina en producir más gente capacitada”, ejemplifica el hombre. En el lomo de su computadora tiene un sticker: Get that shit done, una expresión estadounidense bastante común en el mundo de sistemas, que es algo así como resolvé esa porquería como sea. Menos blablablá y más laburo.

Has dicho muchas veces que creés en la cultura del error. Y se escucha mucho en el mundo del desarrollo el concepto de Lean Startup, de fracasar rápido. ¿Cómo se trabaja así?

Hay que tener cuidado con eso, porque a veces se malinterpreta. Veo muchos emprendedores que prueban algo, no funciona y dicen: “No, fracasar rápido, ya probemos otra cosa”. Todo lo que hemos hecho nosotros fue por perseverar. Nada de lo que lo hicimos salió bien de una. Nada. De hecho, en Mercado Libre tardamos siete años en ser rentables. En todo lo que hemos hecho al principio, fracasamos, y nos cuesta muchísimo. Yo leía los libros de la historia de eBay, Facebook, Google, y decís: “Wow, estos pibes deben ser buenísimos”. Nosotros perseveramos y corregimos hasta que sale.

¿Para innovar hay que intentar cosas que sabés que no van a salir?

Claro. Acá no se crucifica a nadie cuando algo no funciona y tampoco se endiosa a nadie por algo que salió bárbaro. Cuando ponés mucho incentivo en ejecutar después no podés castigar si las cosas salen mal. Nosotros privilegiamos el hacer.

Kevin Kelly, uno de los fundadores de la revista Wired, dice que vamos a la “desmaterialización” de todo. Para la nuevas generaciones ya no es tan importante tener, sino acceder. ¿Qué opinás de esto y cómo juega Mercado Libre en ese futuro?

Obvio, lo comparto plenamente. Tengo amigos y familiares que viven en los Estados Unidos que ya no compran autos, ni los tienen. A mis sobrinos que estudian ahí ni se les ocurre gastar en seguro, patente, el trámite de sacar el registro, etcétera. Si está Uber o… Y para comprar o alquilar o acceder a cosas, la parte de logística va a ser fundamental. Creo que cuando nosotros tengamos la parte de logística bien atada, la gente se va a comprar la leche por Mercado Libre o los tomates y los van a tener en pocas horas en su casa.

¿Las cosas de todos los días se van a comprar por internet?

Definitivamente. Y de hecho, no estamos lejos de que vos programes y digas: “Mirá, quiero tanto pañales una vez por mes, quiero la comida del perro una vez por semana, etcétera”. Eso este año lo vas a tener, pero creo que el gran cambio será cuando puedas pedir “quiero que me traigan los tomates de tal granja entre las 14 y las 15 horas y que lleguen fríos a tal dirección”. Ahí es cuando el comercio pasará a ser 90% digital.

El comercio electrónico tuvo históricamente dos grandes obstáculos, desde su concepción: la parte de pagos y la de logística. Son esas dos unidades, a través de sus productos MercadoEnvíos y MercadoPago, a las que el ejecutivo pone un pleno para los próximos años. “Mercadopago se ha convertido en el mayor medio de pagos digital en toda América latina y pronto, además, será una plataforma de créditos que hasta los bancos podrán utilizar. No nos interesa ser un banco, pero sí un vehículo para conectar”, describe. El otro tema a superar es la logística. “Todo lo que podamos trabajar con socios, lo haremos con ellos. En México trabajamos con DHL y FedEx, el 82% de los productos que entregamos en todo México, no importa dónde esté el vendedor, no importa dónde esté el comprador, se entrega en 24 horas. Lamentablemente, no es la situación argentina, donde la logística es muy cara e ineficiente. Creo que no tenemos el nivel de profesionalismo. Así que creo que hay mucho camino por recorrer en el país.

¿Cómo es trabajar con chicos que nacieron con internet?

Un poco deprimente (risas) porque cuando empecé, me sentía uno de ellos. Me encanta, me da mucha energía, me mantiene actualizado. Tampoco me molesta trabajar con gente más grande, no lo pienso mucho, pero el promedio de edad es de 27 y 28 años.

Dicen los que trabajan en Mercado Libre que sos de andar por las oficinas, tarde, meterte en una charla de desarrolladores, parar la oreja… ¿Qué buscás ahí?

A mí lo que me encanta es eso, no llegamos a hablar de lo que me gusta.

Bueno, hablemos de lo que te gusta.

Me gusta hablar con los ingenieros, la gente de productos que está haciendo, creando algún producto nuevo y meterme. Meterme en tratar de entenderlo bien, dar mi opinión. Interactuar y enfocarnos en las discusiones en el hacer y en el crear. Y no tanto después en el ir hacia afuera y contar lo que hicimos.

¿Qué es lo que viene de ellos?

No soy de los que opinan que esta generación no se compromete, no les gusta trabajar. Creo que al final del día somos todos bastantes parecidos. Sí hay trabajos interesantes, que te dan autonomía, y también gente a la que siempre le gustó trabajar y gente a la que no. Buscamos que sean emprendedores, estamos todo el tiempo tratando de crear cosas que no existen, gente que no se dé por vencida. Cada uno puede trabajar desde donde quiera, en lo que nos enfocamos es en los proyectos.

En febrero de 2016 volviste a la Argentina luego de 14 años en Uruguay. ¿Cómo es tu rutina de trabajo acá para que el día te rinda?

Diseño todo mi día para no pasarme 2/3 horas en el auto. Entonces trabajo a la mañana desde mi casa, trato de no subirme a la Panamericana antes de las 10. Y trato de volver temprano, cosa que no me pase lo mismo. Trabajo a la mañana y a la noche desde mi casa y también entreno al equipo de rugby de mi hijo, así que dos veces por semana estoy ahí.

Dentro de sus rutinas de ejercicio corre tres veces por semana y hace meditación junto con su mujer, hábito que adquirió al volver de Uruguay. Para meditar, usa las apps Headspace y Calm.

Dijiste que en el mundo privado no te ves en otra cosa. ¿Y en la función pública?

La verdad es que no sé. A mí lo que me encanta del mundo privado es que cuando queremos hacer algo, vamos y lo hacemos. Y las discusiones están todas centradas en el hacer. Y desde afuera uno percibe que en la función pública el hacer es muy secundario, está todo mucho más relacionado con el decir, las percepciones y los juegos de influencia y de manipulación, y muy poco respecto del hacer. Conozco gente que le gusta la política, le gusta la rosca, ir a reuniones y charlar y charlar, y salís y “¿qué hicieron?” “No, nada.” Creo que en esas reuniones duro cinco segundos.

¿Entonces?

Habiendo dicho eso, creo que el gran problema histórico que tuvo la Argentina es que todos nos dedicamos a lo nuestro y nadie se dedicó a lo público. Durante décadas, la gente menos capacitada manejó el país y creo que ese ha sido el gran problema del país. Me encantaría vivir en un país donde el que se fue a vivir afuera, no fue por necesidad, sino porque… no sé, lo optó por alguna cosa. Así que bueno, no sé. Respuesta abierta.

 

9 aplicaciones para que los chicos dibujen, animen y jueguen a ser directores de cine

Son gratis y permiten crear dibujitos animados, cómics, agregarle voces, sonidos y más; están disponibles para Android y para iOS

Los más pequeños siempre están listos para experimentar artísticamente con plasticolas, brillantina, lápices y acuarelas (y una buena cuota de enchastre), pero también se pueden crear obras de arte con aplicaciones especialmente pensadas para que desarrollen su costado artístico. Son ideales para usarlas en vacaciones o cuando el momento no permite el despliegue de los materiales.

Si bien algunas de las mejores opciones están en inglés, presentan indicaciones muy intuitivas con pocas palabras para guiar a los chicos en sus creaciones. Aquí una selección de cinco aplicaciones gratis:

Art of Glow (Arte que brilla)

Se recomienda a partir de los tres años y es una fiesta de color de fácil uso. Al tocar la pantalla se puede dibujar con el dedo y aparecen pequeños círculos flúo que van tomando la forma que indica el “pequeño artista”. Además ofrece un menú con formas predeterminadas como estrellas, corazones y ruedas de colores giratorias. En todos los casos se puede elegir la cantidad de formas que se desean ver en la pantalla, el tamaño, la velocidad de movimiento y cómo van a titilar. Todo en colores vibrantes muy atractivos para los más pequeños. Disponible para Androidy para iOS.

Toontastic 3D

Pensar escenas, elegir los personajes y las locaciones, ponerle voz y crear suspenso y mucha diversión. Esto y mucho más ofrece el flamante lanzamiento de Google para que los niños y niñas puedan ser directores de películas, con un instructivo claro y paso a paso. En Toontastic los gráficos y sonidos no tienen nada que envidiarle a cualquier película animada. Dentro de los escenarios se puede elegir desde un barco pirata hasta un laboratorio de ciencia, pasando por un campamento o un aula de escuela. Los usuarios pueden grabar sus voces, que se toman con gran nitidez y se insertan en la escena automáticamente. Se pueden imaginar historias cortas de tres partes (inicio, medio y desenlace) o más complejas donde los pequeños Spielbergs deberán trabajar en el conflicto, desafíos, clímax y resolución. Las películas que se crean se pueden guardar. Además de fines lúdicos y artísticos es una gran herramienta para desplegar en el aula y crear piezas para aprender contenidos de muchas materias. La aplicación es un poco más grande que el resto (unos 149 MB) así que asegúrense de hacer un espacio en el teléfono para instalarla sin inconvenientes. Disponible en Android y en iOS.

Para crear cómics animados

Una opción más avanzada para chicos de 10 en adelante y para adultos estudiantes o profesionales de animación es FlipaClip, que ofrece muchas posibilidades creativas. Esta aplicación permite expresar la creatividad en todas las edades de una manera atractiva creando historietas con animación. Hay opciones para empezar con trazos desde cero o para tomar modelos predeterminados y darles vida. Permite también crear GIFs animados, y funciona tal como las viejas historietas animadas, pero con un toque moderno. Ya sea para intentar bocetos, guiones gráficos o animaciones, FlipaClip ofrece herramientas intuitivas y muestra los dibujos por capas (los marcos correspondientes a “antes” y “después” como imágenes fantasma) permite crear videos, añadirles música y compartirlos socialmente en Youtube y redes sociales. Disponible para Android. Alternativa para iOS: Flip It!, con una mecánica similar.

Draw Cartoons 2

Otra buena opción de animaciones es Draw Cartoons 2 (Android). Permite hacer personajes de caricatura animados como esqueletos que se mueven como marionetas. La aplicación permite editar por cuadros e incluye varios modelos de personajes y de una gran variedad de elementos para agregar en cada escena. cada cuadro sin problema e incluye varios modelos integrados. Se puede agregar sonido y grabar voces y al final permite guardar o exportar las animaciones como video o simplemente compartirlas con los amigos.

Libro para colorear para niños

Una alternativa básica para los más chicos entre 3 y 6 años en la que se muestran dibujos que se pueden colorear con acuarelas y crayones. La galería de imágenes tiene cientos de opciones y luego de terminar de pintar se puede guardar en formato de foto. Son dos distintas dependiendo del sistema operativo. Para iOS y para Android. Más atractiva aún es su aplicación hermana Libros de colorear para adultos, con una gran variedad de imágenes para pasar un buen rato de despeje y relax dándole vida a complejos Mandalas, plantas y animales, que se pueden guardar e imprimir. Al elegir esta aplicación en las tiendas virtuales, se ven otras 10 similares que se pueden ir intercambiando a medida que se agoten las láminas de la aplicación. Para Android y para iOS.

Algunas de las aplicaciones propuestas contienen publicidad, que se van desplegando entre pantallas o niveles, por lo que es recomendable acompañar la navegación de los chicos y enseñarles para que no las cliqueen involuntariamente. También hay una gran variedad de alternativas de pago que van de 1 a 10 dólares de acuerdo a su complejidad, calidad y fabricante que se pueden conocer en Otras apps parecidas al descargar estas aplicaciones gratis.

Fuente: La Nación

El doble poder del contacto visual

Mirar a otro a los ojos. Algo tan cotidiano como poderoso. ¿Cuánto está bien? ¿Cuánto es poco o mucho? La línea que divide entre una mirada escurridiza y una intensa es delgada. Me cuesta mantener la mirada en los ojos de otro y, contra mi voluntad, me escapo de ese espacio que encuentro íntimo y un tanto intimidante. ¿Les pasa? Tratando de entender esta conducta, di con varios estudios que muestran cómo mirar a otro a los ojos, o no hacerlo, tiene múltiples implicancias. Un estudio publicado en el Journal Cognition demuestra que a veces cuando hacemos contacto visual se hackea al cerebro, y hace que sea más difícil hacer foco en cosas simples como hablar.

En el estudio del Departamento de Psicología Cognitiva y Educación de la Universidad de Kyoto, sus autores, Shogo Kajimura y Michio Naumra, trabajaron con 26 personas en un juego de palabras en el que les daban verbos que correspondían a ciertos sustantivos (por ejemplo, al escuchar agua decían hierve). Al contestar, debían hacerlo mirando una pantalla con caras, en algunos casos con personas mirándolos directo a los ojos y otras, con personas mirando a los costados.

Entre las rondas de test se mezclaron tareas con menor y mayor dificultad de conexión dada por las palabras que se elegían. Por ejemplo, leche era muy fácil de conectar y linkear con tomar, pero para lista eran menos obvias y más diversas las opciones. Según los resultados, les había llevado más tiempo contestar a los que estaban haciendo contacto visual, pero sólo cuando era más complejo o poco obvio el verbo que le correspondía al sustantivo.

Esto demuestra que el contacto visual al hablar no interfiere directamente con procesos ligados a la generación de verbos, sino que consume nuestros recursos más generales cognitivos, los que usamos para dibujar o hablar y que se hace más difícil usarlos si estamos lidiando con algo específico, como el contacto visual. Por eso, cuanto más complicada sea la historia que contamos, dicen, más probable que necesitemos romper con el contacto visual. Mejor retirar un poco la vista y pasar por tímido, antes que tropezar con nuestras propias palabras.

En ámbitos laborales hacer demasiado contacto visual puede percibirse como una intención de dominación o intimidación. En el otro extremo, en el análisis de reclamos en un hospital, se encontró que nueve de cada diez quejas incluían la mención de “poco contacto visual” del profesional con el paciente interpretado como falta de respeto y de cuidado. El tiempo justo de contacto, ese período mágico que produce mutua confianza y bienestar, varía tanto como las situaciones, culturas y personalidades. Como regla general, dicen los investigadores, debería haber entre un 30 y 60% de mirada mutua, más cuando se escucha, menos cuando se habla, para generar una atmósfera productiva y confortable. Y lleva 3,3 segundos que el contacto visual cambie de amigable a raro.

Otro estudio de la Universidad de Cambridge, Eye Contact Increases Resistance to Persuasion, asegura que cuando se sostiene la mirada por demasiado tiempo puede generar mayor resistencia del que escucha. Y, contrariamente a lo que se cree, el contacto visual extendido puede ser la marca de alguien que está contando una gran mentira. Unos datos más: produce un poderoso pero subconsciente sentido de conexión, aún en miradas dibujadas o fotografiadas. Reducimos el contacto cuando hablamos de temas que nos avergüenzan, cuando estamos tristes o evocamos pensamientos o emociones. Y lo incrementamos con gente que nos gusta, admiramos o que tienen poder sobre nosotros. Las mujeres miramos más a los que nos hablan que los hombres, por eso preferimos conversaciones cara a cara.

¿Quién se anima a mantener el próximo cara a cara con toda esta información sobre el poder de nuestra mirada? Voy a hacer algunos ensayitos en casa antes de salir a mirar.

 

Fuente: La Nacion Revista