Cómo la robótica está cambiando la relación entre el cirujano y el paciente

En una esquina del quirófano, un cirujano sentado en una consola mueve pedales y joysticks. Otro médico da indicaciones desde una pantalla y otro les cambia las herramientas a los brazos del robot Da Vinci, que opera a una mujer para extraerle un tumor maligno. En realidad, los que operan son los 4: los cirujanos, especializados en robótica, utilizan la precisión y eficiencia que solo se logra con su compañero de acero y brazos metálicos. Esa escena se vive desde hace muchos años en el Hospital Madariaga de la ciudad de Posadas, Misiones, donde ya se superaron las 800 intervenciones con este método, que es tendencia global para intervenciones quirúrgicas.

Es considerado pionero en cirugía robótica, porque a partir de sus observaciones y experiencia clínica tuvo la iniciativa de desarrollar dispositivos que fueron el principio de una vida dedicada a transformar y evolucionar la cirugía. El Dr. Frederic Moll fundó el Intuitive Surgical en 1995, la compañía que creó el primer sistema de cirugía robótica y al robot Da Vinci. Más tarde, en 2007, fundó Auris Health, una empresa desarrolladora de tecnología especializada en el tratamiento del cáncer de pulmón. Auris diseñó la plataforma Monarch, una herramienta de diagnóstico que utiliza endoscopía asistida por robot. Permite que los médicos accedan con precisión a los nódulos del pulmón más pequeños y difíciles de alcanzar, y ayuda a detectar y diagnosticar el cáncer de pulmón. En febrero de 2019 Johnson & Johnson Medical Devices anunció su adquisición como parte de un movimiento de la compañía hacia un ecosistema digital que combina robótica, instrumentación avanzada y el uso de datos para conectar pacientes y profesionales médicos.

Cirugía 4.0

Esto se conoce como cirugía 4.0 y tiene como objetivo poner a disposición de los profesionales la innovación tecnológica: la robótica más avanzada, instrumentalización de última generación, integración de big data, inteligencia artificial y machine learning para utilizar en las intervenciones quirúrgicas. De esta forma no sólo se mejora y optimiza la manera en la que se realizan los procedimientos, sino que también resulta una optimización y democratización del acceso a la salud.

Hoy Moll dirige la división de cirugía digital de Johnson & Johnson Medical Devices y visitó nuestro país en el marco del 90° Congreso de Cirugía que se realizó en Buenos Aires en el mes de octubre. Allí dio una conferencia sobre “Robótica y el futuro de la Cirugía Digital”, su implementación al servicio del paciente, y la visión de la compañía de democratizar la cirugía.

-Está por cumplir 30 años trabajando en cirugía digital, ¿De qué se trataba esta disciplina antes de Internet?

-Tuve la suerte de estar estudiando para ser cirujano cuando la cirugía mini invasiva era sólo un concepto, antes de que sea real. Eran los 80s, la transición hacia técnicas mini invasivas que nos permitieron pensar en operar a humanos sin hacer grandes incisiones que luego debían curarse. En ese momento eran solo los ginecólogos que lo iniciaron con la laparoscopía, lo que me llevó a pensar por qué no podíamos adoptarlo los cirujanos en general. Vi su técnica y me dije: si ellos pueden inflar la zona y generar esa “gran catedral” donde operar, todos tendríamos que poder hacerlo; para hacerlo había que desarrollar herramientas, y tuve la suerte de tener una buena idea, que fue la de construir un trocar (como un punzón cilíndrico para cirugía) seguro, que se introduce por el abdomen del paciente. Fue una buena idea y fue un inicio de lo que vendría.

Mientras se formaba en negocios, conoció a expertos de Stanford, que trabajaban con el departamento de Seguridad Nacional del gobierno estadounidense en telecirugía, para lograr hacer operaciones a distancia con los soldados que estaban en sus funciones en zonas de conflicto. “Esto me hizo pensar en los beneficios que podría traer manejar una herramienta teledirigida, que ingrese en el paciente sin las imprecisiones de la mano del médico, pero guiadas por estos, a través de robots que permitieran mayor precisión, menos temblores, reducción de sangrados, entre muchas otras cosas”, dice.

-¿Cómo será el futuro de la cirugía digital?

-Queremos crear una generación nueva de robots capaz de hacer la mejor traducción del movimiento de afuera del cuerpo a adentro del cuerpo, pero con robots con poderosas computadoras que puedan grabar, analizar y aprender, para la toma de decisiones en tiempo real y para su análisis posterior. Para que los médicos puedan entender mejor las opciones que tienen, para tratar al paciente de la mejor manera; que el resultado sea cada vez más acertado, lo que debería ser la finalidad de toda innovación médica.

-¿Cómo están transformando el trabajo del médico estas innovaciones robóticas?

-Los profesionales seguirán necesitando entender de dónde vienen y cómo se tratan las enfermedades y por qué se necesitan estas intervenciones, pero también deberán hacer una inversión personal en tecnología, estudiar para entenderlas, aprender qué pueden hacer mejor con ellas, e incorporarlas en una práctica que será cada vez menos sobre una técnica en particular y más sobre la información para la toma de decisiones. El rol del cirujano mutará, se alejará más del cuerpo del paciente a la hora de operar, pero tendrá un rol muy importante en la dirección de lo que allí pase.

-¿Las decisiones a tomar sobre los pacientes serán compartidas entre las inteligencias artificiales y los profesionales médicos?

-Absolutamente, esto ya está pasando y es necesario. Lo más importante que aprendés en la residencia de cirugía es a hacer un buen juicio, es lo más poderoso que tenés, y eso tiene que perdurar, pero con una combinación de fuentes de información del propio cerebro del profesional y del “cerebro” de una computadora, que juntos pueden tomar mejores decisiones. La Inteligencia Artificial avanza y cada vez más importará lo computacional. Algunos temen que las computadoras “tomen el control”, pero no creo que eso pueda pasar en muchísimo, pero muchísimo tiempo.

-¿Cuál es el rol de la nanotecnología en el futuro de la medicina? ¿Tendremos pequeños robots viajando por nuestro cuerpo haciendo su trabajo?

-Uno de los desafíos centrales de cualquier dispositivo médico, sea robótico o no, es qué tan pequeño se puede hacer. Cuanto más pequeño en medicina e intervenciones siempre será mejor, la miniaturización es una tendencia que continuará. Ya hay cámaras en píldoras que viajan a través del cuerpo que toman fotos. Desde el punto de vista del diagnóstico la nanotecnolgía será muy importante.

-¿Qué otras tecnologías se asoman en el futuro de la medicina digital?

La utilización de sensores será de gran impacto en el corto plazo, poder monitorear funciones en el cuerpo y prevenir lo que se ve mal antes de que se transforme en un problema mayor, el “sensing” será una gran parte de la medicina preventiva y en intervenciones en general.

-¿Cómo cree que modificará a la cirugía digital la expansión de la tecnología 5G ?

-No estoy seguro todavía. Mayor conectividad es importante, cuando me preguntan cuándo serán posibles las operaciones a distancia, que es lo que yo veía hace 20 años que se intentaba en el campo de batalla, creo que la razón por la que aún no han avanzado es por la latencia o demora en que llegue la señal de video. Si las promesas de 5G son reales, es posible que veamos mucha más telecirugía, pero hay cosas por resolver, como quiénes son los responsables durante todo el procedimiento, etc. Hay que seguir trabajando.

-¿Están las universidades de medicina preparando a los futuros profesionales para la cirugía robótica?

-No, y es algo que será lento. Para la industria y la educación serán una obligación, pero persiguen intereses distintos y habrá una puja por costos e intereses. Las empresas estarán interesadas en que la robótica llegue bien aplicada y aprovechada a los pacientes, porque hay mucho que perder para las empresas de salud si los productos no son bien usados.

-Además de robots de gran porte como el Da Vinci ¿es esperable ver prótesis robóticas que los cirujanos puedan colocarse, por ejemplo, en sus brazos o cuerpo para operar mejor?

-Es la discusión que tengo con mis ingenieros y cirujanos, que preguntaban por qué no podemos suprimir la consola y usar directamente los herramientas sobre el paciente. No es una buena idea, porque te estás perdiendo lo más importante, que es la precisión que solo da el robot completo con su plataforma de software.

-Teniendo en cuenta en panorama latinoamericano con importantes déficits en la salud pública y con poblaciones con altos índices de pobreza, ¿usted invertiría en robots para cirugías en este contexto?

Por supuesto, porque creo que el progreso, traducido en mejores intervenciones, es imparable; y será solo un tema de tiempo en el que la robótica en medicina sea el estándar que atraviese todas las disciplinas de la medicina, hará mejores trabajos que los cirujanos. Creo que es la solución a los altos costos, más que la que los ocasiona. Cuando empezás a tener los beneficios de internaciones más cortas, y mejores recuperaciones de los pacientes, la cirugía robótica toma sentido muy rápido. Entiendo que es un problema adquirir un robot de dos millones de dólares, pero año a año son más económicos de hacer, y esto seguirá haciéndose cada vez más alcanzable. Por otra parte no hay muchas maneras de mejorar en técnicas manuales, que dependen solo de la habilidad de una persona; en cambio la cirugía robótica puede mejorar muchísimo aún.

Fuente: La Nación

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