Otro Mundo lanzó Winter Ale, una cerveza de Invierno

Esta edición limitada elaborada con un complejo blend de maltas y lúpulos estará disponible exclusivamente durante la temporada invernal.

 

Junio 2017, Buenos Aires. Llegó el invierno y, como la mejor salida es quedarse en casa, Otro Mundo lanzó Winter Ale, una cerveza estacional elaborada 100% con productos naturales de primera calidad seleccionados por el Maestro Cervecero, e ideal para prepararse para la llegada del frío. Esta variedad se suma a las cuatro opciones que ofrece Otro Mundo actualmente en el mercado: Strong Ale, Golden Ale, Nut Brown Ale e India Pale Ale;  y se consigue en el tradicional envase de 500 cm3 a $59.

Resultado de una delicada combinación de maltas, lúpulos y la acción de una levadura de alto impacto aromático, Otro Mundo Winter Ale se caracteriza por la notable complejidad de esencias y sabores, lo que la hace ideal para maridar con las bajas temperaturas y las típicas comidas de invierno de elevado contenido calórico, como carnes bien sazonadas, además de ser una excelente compañía para quesos duros y chocolate amargo.

“Luego del lanzamiento de la India Pale Ale, nos propusimos volver al mercado con una cerveza estacional de características inéditas en el país. Por eso, nos sentamos con nuestro Maestro Cervecero, Marcelo Cerdán, a darle forma a la nueva receta de Winter Ale y hoy estamos muy felices de poder presentarla en sociedad. Confiamos  que será bien recibida por el público, quienes tendrán la posibilidad de disfrutarla este mismo invierno”, explicó Pablo Fazio, CEO y fundador de Otro Mundo Brewing Company.

Winter Ale de Otro Mundo contiene un complejo blend de maltas especiales que asciende a un 10% de su composición en base a dos variedades de maltas caramelizadas, producidas a partir de cebada y trigo malteado, respectivamente. Esta receta lleva el típico azúcar “candi” belga, adicionado durante el hervor del mosto. El contenido alcohólico es del 9%, su escala IBU es de 22 y no posee aditivos, conservantes ni coadyuvantes.  Se recomienda beber a una temperatura entre 6 y 8 °C. Presentada en el tradicional envase de 500 cm3, se consigue por $90 en bares, restaurantes y supermercados de todo el país.

MOVISTAR LANZA LA VENTA ANTICIPADA DE LOS NUEVOS SAMSUNG S8 Y S8+ CON UN PRECIO DIFERENCIAL

Los equipos incluyen Infinity Display, una pantalla que abarca de borde a borde el dispositivo, lector de iris y cámara Dual Píxel, entre otras innovadoras funciones.

Movistar informó hoy que sus clientes ya pueden acceder a la venta anticipada de los nuevos Samsung S8 y S8+ a un precio diferencial.

Los equipos pueden reservarse hasta el 8 de junio inclusive, ingresando a http://www.movistar.com.ar/promociones/samsung-s8.

La empresa ofrece los nuevos celulares Samsung a un valor promocional de $15.999 y $17.999 (precio al contado) para clientes individuos con plan One desde $600. Los clientes Premium y Emprendedores podrán adquirir ambos equipos a los mismos costos, con planes desde $580.

Todos los clientes de la compañía (Individuos, Premium y Emprendedores) podrán financiar la compra de estos equipos abonando con Ahora 18, con 18 cuotas fijas de $1085,88.- para el Samsung S8 y de $1221,66.- para el Samsung S8+.

Además, están disponibles en dos tamaños, Galaxy S8 de 5.8 pulgadas y Galaxy S8+ de 6.2. Este smartphone marca un hito en la historia de Samsung con Infinity Display, una pantalla única en su categoría, que permite una experiencia de visualización sumamente inmersiva en un dispositivo más compacto.

Otra de sus novedades es la incorporación de escáner de iris y reconocimiento facial como sistemas de desbloqueo. Para mayor privacidad del dispositivo y seguridad del usuario, pueden elegir entre 5 sistemas: escáner de iris, reconocimiento facial, huella dactilar, patrón y pin. Su cámara principal Dual Pixel de 12MP F1.7 diseñada para tomar las mejores fotografías aún en condiciones de baja luminosidad y su resistencia al agua al polvo, hacen al Galaxy S8 un compañero ideal para cualquier situación del día a día. Por otra parte, cuenta con el primer procesador de 10nm de la industria, que permite una mayor velocidad, eficiencia y rendimiento, con un menor consumo de batería.

Con este lanzamiento, Movistar continúa presentando productos innovadores, haciendo realidad ideas desafiantes que contribuyen a enriquecer el sector con una mayor pluralidad de iniciativas rupturistas capaces de transformar la vida de las personas a través de la tecnología de última generación.

Más información ingresando en: www.movistar.com.ar/tienda.

El poder de encontrar el sentido de lo que hacemos

Hace meses que me resuena un mismo tema. Me pongo a escribir sobre cómo ser más productivos y me atrae como un imán poderoso todo lo relacionado a descubrir el propósito de lo que hacemos y lo que nos motiva. Especialmente cuando me encuentro cosas que en ningún momento me pregunté para qué las hago o elijo, simplemente las hago. Hagan la prueba. Piensen en lo que hicieron estos días. ¿Tiene que ver con una elección verdadera o es más producto de la urgencia, para no fallarle a otro, por miedo a quedarse sin ese trabajo, o por simple desidia de no sentarse a armar una rutina que verdaderamente tenga que ver con sus búsquedas más profundas?

Reflexionando sobre esto di con el flamante libro The Power of Meaning (El poder del sentido), de la periodista Emily Esfahani Smith, que propone fijarnos metas ligadas al sentido de lo que hacemos más que en ser felices. Smith despliega a través de investigaciones científicas y vastos ejemplos las cuatro claves que considera que constituyen a la búsqueda de sentido:

El propósito. Ya hablamos varias veces sobre cómo conocer nuestro propósito impacta en nuestra productividad y es una de las claves de lo que nos motiva. Smith despliega diferentes ejemplos de personas con vidas muy distintas, pero traccionadas por propósitos claros. Como el de un exconvicto que lanzó una cadena de gimnasios luego de ayudarse primero a sí mismo y luego a los prisioneros con los que convivía en prisión, o el caso de un hombre que trabajaba como portero en la NASA y que le contestó al presidente Kennedy que su propósito era “ayudar a poner al hombre en la Luna”. Sea lo que sea que hagamos, necesitamos una gran razón que organice nuestras vidas.

Trascendencia. Para mostrar cómo la idea de trascender impacta en nuestra vida, en el libro se describe algo que experimentan los astronautas en el espacio que se denomina overview effect,” la experiencia de ver al planeta Tierra como un todo lejano y ya no poder acercarse a la vida en la Tierra de la misma forma. Para muchos la idea de trascendencia se liga a la creencia religiosa, vida espiritual, o en contribuir a una causa que consideran vital, sea lo que sea, se refiere a ser parte de algo que es mucho más grande que nosotros o que persigue un bien mayor que trasciende nuestra vida.

Storytelling. El cuarto pilar que señala me sorprendió como tal. Pero al leerlo entendí el sentido inmediatamente. Para Smith, poder hacer un storytelling de nuestras vidas, es decir, tomar nuestras experiencias sueltas y poder tejerlas como una narrativa coherente contribuye a ver con claridad el sentido de lo que hacemos. La psicología dice que uno de los bloques base de la construcción de una vida con sentido es la coherencia. Esto significa que las personas que transitan una vida con foco en el sentido no conciben a sus experiencias como aleatorias o desconectadas. Sino que trabajan duro para entender cómo las experiencias encajan juntas en una narrativa que explica no sólo lo que hacen, sino quiénes son y cómo llegaron a serlo.

La pertenencia. Ser parte de una comunidad genera mayor bienestar y sentido. En el libro se muestran ejemplos de comunidades reunidas alrededor de ideas tan distintas como culturas hay en el mundo, con una idea importante: la soledad, de la infancia a la vejez, impacta negativamente en la vida de las personas, en su salud y felicidad. Ser parte de algo, tener un lugar que significa algo para otros, ser nombrados por pares como parte de un interés común le da sentido a la vida. Sea la sociedad nacional de trompetistas o la de vendedores de cortadoras de pasto.

La buena noticia es que no tenemos que viajar a un monasterio budista en la India para preguntarnos por estos pilares en nuestra vida. Podés empezar por uno y trabajarlo ahí donde estás leyendo esto ahora. Yo me quedé pensando especialmente en el storytelling. Y aquí ando, tratando de conectar y entender mis decisiones y elecciones, proyectos y búsquedas como un gran relato que me defina.

Fuente: La Nación

Agendar intervalos como motor creativo

Estamos acostumbrados a marcar en nuestros calendarios las reuniones, los encuentros con amigos, la visita al médico o hasta el turno para las vacunas del perro. Pero, ¿alguien agenda los tiempos entre tareas? Agendar el no hacer puede ayudarnos con nuestras rutinas creativas y a encontrar mejores soluciones a los temas de todos los días.

Tres investigadores de la Escuela de Negocios de la Universidad de Columbia demostraron cómo influye el tiempo entre tareas en la calidad de su resultado final. En el paper Switching on creativity: Task switching can increase creativity by reducing cognitive fixation despliegan distintos experimentos que hicieron con grupos a los que les asignaban tareas creativas. De hecho vamos a intentar uno acá: suponé que tenés dos problemas creativos por resolver. ¿Cómo usarías tu tiempo?

A) Usás la mitad de tu tiempo para resolver el primero, y la segunda mitad para resolver el segundo.

B) Vas cambiando entre ambos problemas con intervalos definidos antes de comenzar, por ejemplo, cada cinco minutos.

C) Cambiás entre ambos problemas en los momentos en los que te parece adecuado.

¿Por qué no funciona la tercera opción? Cuando nos enfrentamos a problemas que requieren creatividad, usualmente nos encontramos con estanques creativos sin darnos cuenta, y eso es tiempo perdido en el que empezamos a girar entre los mismos conceptos. Así, la creatividad se vuelve un tanto estéril. No somos capaces de darnos cuenta cuándo es tiempo de seguir adelante. Por el contrario, cambiar regularmente entre dos temas con intervalos pautados resetea nuestra manera de pensar estos temas y nos permite mirarlos desde nuevos ángulos.

Hicieron un segundo estudio en el que se enfocaron en ideación creativa. En ese experimento, no se buscaban respuestas correctas, sino aumentar la creatividad, y el resultado fue el mismo. Un hallazgo del estudio es que las personas tenemos dificultad en identificar el momento en el que el pensamiento rígido se adueña de nosotros. En este caso, los participantes de un brainstorming que no saltaron de una idea hacia otra y se quedaron rumiando por horas las mismas ideas construyeron soluciones muy similares a las que venían construyendo dos horas atrás. Quienes respetaron un tiempo propuesto tuvieron resultados innovadores.

Otros estudios también apoyan la idea de que agendar tiempos de breve ocio entre las tareas aumenta la variedad de ideas. Entonces, entrar y salir a trabajar en las ideas con momentos de desconexión pautados es el arma secreta para dar con eso que buscamos. Agendar conscientemente breaks cuando estés trabajando en tareas que se benefician de un pensamiento creativo ayuda a lograr mejores resultados.

La propuesta de los investigadores es agendarlos como un tiempo más de trabajo, usando una alarma. Cuando el tiempo de trabajo creativo termina hay que parar y simplemente descansar o aprovechar para ordenar el lugar de trabajo, tomar un café o salir a estirar las piernas. Cuando el intervalo termine, volver al trabajo creativo. Cuando sacrificamos los breaks caemos en ideas redundantes. Y no sólo eso, entramos en una inercia de cansancio, mal humor y aburrimiento que resultan en un cóctel malo de digerir. Un modo de testear nuestro proceso de ideación es preguntarse si las nuevas ideas son realmente diferentes o mejores en calidad que las previas. Cuando la respuesta es negativa es cuando más se necesita el tiempo fuera.

Fuente: La Nación

No elijas snooze, es una trampa

Justo ahí, cuando estamos acurrucados en la cama, listos para girar, abrazar la almohada y dormir hasta el fin de los tiempos, suena el despertador. Entonces llega la tentación: ¿hacerle caso a la inevitable melodía y ponernos en movimiento o elegir la seductora dilatación de las obligaciones que propone el snooze?

Mis rutinas de este año me exigen que el despertador suene al menos tres veces por semana a las 5.50. Para los remolones como yo, un verdadero crimen. Todos los días elijo la opción de snooze en el teléfono -el sistema programado para que la alarma vuelva a sonar-, o pongo dos o tres alarmas con diferencia de cinco minutos entre ellas, que es lo mismo. Todo para tener la (falsa) sensación de estar descansando un ratito más.

Sé que no estoy sola en este placer culposo, pero vengo a romper con la ilusión. Más allá de darnos un gusto en ese instante, lo cierto es que le estamos jugando una mala pasada a nuestro cuerpo. El snooze no sólo no aumenta el tiempo de descanso, sino que confunde a nuestro cerebro y nos hace levantarnos más cansados que si hubiéramos puesto los pies en el piso con la primera alarma.

Es que este falso amigo reactiva una secuencia en los ciclos del sueño. Los biólogos Mitchell Moffit y Gregory Brown estudiaron su funcionamiento y explican que el ser humano cuenta ya con un reloj biológico que prepara al cuerpo para salir de las fases del sueño e ir entrando en la actividad con toda una serie de elementos químicos en juego. Y el despertador juega un perverso efecto en este ciclo: en muchas ocasiones, interrumpe esa secuencia de calentamiento de motores, con la que el cuerpo entra en lo que se conoce como inercia del sueño. Un estado en el que no se han completado las fases del sueño y que afectan el despertar.

Y aquí entra el encantador snooze: esta función empeora las cosas al inducir al cuerpo a un nuevo ciclo de sueño, con lo que la sensación de cansancio es aún mayor. ¿Su consejo? Despertarse todos los días a la misma hora, incluyendo fines de semana, y evitar pulsar el snooze por muy cansado que se esté y saltar de la cama al primer aviso.

Es que este falso amigo reactiva una secuencia en los ciclos del sueño. Los biólogos Mitchell Moffit y Gregory Brown estudiaron su funcionamiento y explican que el ser humano cuenta ya con un reloj biológico que prepara al cuerpo para salir de las fases del sueño e ir entrando en la actividad con toda una serie de elementos químicos en juego. Y el despertador juega un perverso efecto en este ciclo: en muchas ocasiones, interrumpe esa secuencia de calentamiento de motores, con la que el cuerpo entra en lo que se conoce como inercia del sueño. Un estado en el que no se han completado las fases del sueño y que afectan el despertar.

Y aquí entra el encantador snooze: esta función empeora las cosas al inducir al cuerpo a un nuevo ciclo de sueño, con lo que la sensación de cansancio es aún mayor. ¿Su consejo? Despertarse todos los días a la misma hora, incluyendo fines de semana, y evitar pulsar el snooze por muy cansado que se esté y saltar de la cama al primer aviso.

Pero al usar el snooze nuestros cuerpos reciben un mensaje confuso: a veces escuchamos el beeep y nos levantamos, otras nos quedamos en la cama otros 10 minutos, otros por 20. Elegir el snooze rompe el link mental entre la alarma y la necesidad de levantarnos, provocando que sea más difícil para nuestro cuerpo aprender cuando necesitamos dejar nuestro lugar de descanso.

Por otra parte, tampoco ofrece beneficios a corto plazo. Tener cinco minutos más se siente bien en el momento, pero ese tiempo no permite entrar en un ciclo de sueño profundo y reparador como para levantarse más fresco que cinco o diez minutos atrás. Mejor entonces poner la alarma a la hora que tenemos que levantarnos y saber que ese sonido reclama ponernos en movimiento. Como todo hábito, llevará unos meses adquirirlo, y una vez incorporado la promesa es que será más fácil de cumplir.

Recién tomé coraje para reprogramar mi despertador y que la alarma suene una única vez. Ya saben qué habrá sucedido si mañana llego tarde al trabajo.

Fuente: La Nacion

Se celebró la décima edición de Fuckup Nights en Buenos Aires

Se celebró la 10 edición de FuckUp Nights Buenos Aires

En el centro cultural san martín y ante más de 600 personas María Laura García, Agustín Radagast, Valeria Schapira, Alejo Perez Zarlenga contaron sus historias de “fracasos”. Pude entrevistarlos sobre eso y hubo rspuestas geniales. Muchas ligadas a la importancia de seguir la intuición y de hacer más de lo que a uno le genera pasión y propósito.
Gracias Hernán Schuster y Ale Marcote por invitarme.

Personal Bipy, el reloj conectado para quienes prefieren no darle celulares a sus hijos

Pensado para menores de 10 años, tiene conexión 3G y GPS propio; permite seguir a distancia su ubicación y hablar por teléfono sólo a los contactos aprobados

Personal presentó hoy Bipy, un reloj conectado para niños, O un celular con tamaño de reloj. El dispositivo se suma a Instto y Weki, otros dos relojes orientados al mismo público infantil, también con la capacidad para hacer llamadas y ser geolocalizados, y con una idea de uso similar que llegaron al mercado nacional el año último.

Bipy es un celular del tamaño de un reloj (celeste o rosa). Permite recibir o hacer llamadas (sólo a diez contactos predefinidos, aunque los desconocidos pueden dejar mensajes de voz) o enviarle un mensaje de audio generado en el momento a esos mismos contactos, similar a como funciona Whatsapp. El reloj tiene un GPS interno para conocer y transmitir su ubicación, que puede verse en una aplicación. El GPS sirve también para definir dos áreas “aprobadas” (una plaza, una par de manzanas, etcétera). Si el usuario del reloj se sale de la zona, el teléfono-reloj enviará un alerta al usuario definido como “padre”.

La intención detrás de este dispositivo es permitir a los padres tener más información sobre el paradero de sus hijos (ya que pueden ver en un mapa, en tiempo real, su ubicación, gracias al GPS y a la conexión 3G) cuando no pueden estar a su lado y buscan darles algo de autonomía; tener una forma de contacto sencilla (la llamada) y ser alertados si ese niño se aleja de su camino habitual; y que los chicos tengan un botón para hacer una llamada automática (a uno o dos contactos predefinidos) ante una emergencia, sin tener que apelar para eso a un celular convencional, más complejo de manipular y más pasible de que el chico lo use para otras cosas: aquí se trata de un reloj y nada más, aunque corre Android e incluye una cámara que le permite sacarse fotos.

Además de GPS tiene Wi-Fi (para ayudarse en su ubicación cuando no está a cielo abierto y pierde la señal del GPS) y Bluetooth; esto último permite activar una función de proximidad, que lo conecta con el celular de su padre o madre, y activa una alarma cuando se pierde la conexión entre ambos (10 metros). También incluye un juego para practicar matemáticas.

El reloj es resistente al agua (pero no sumergible), y tiene una batería que, según la compañía, admite 12 horas de uso intenso, una pantalla táctil color y un botón de control del sistema operativo, junto a otro botón de encendido y llamada SOS a los números definidos. La configuración se hace con una aplicación para Android/iOS, que permite gestionar hasta diez relojes, ver su ubicación en tiempo real, iniciar una llamada o activar el micrófono en forma silenciosa.

Las llamadas se escuchan con calidad decente; y el volumen que le permite el parlantito incorporado. El reloj no admite llamadas de números desconocidos, pero sí pueden dejarle mensajes de voz (y es relativamente fácil encontrar cómo escucharlos desde el mismo reloj, algo que en teoría está vedado). El reporte de la ubicación no hace magia: si el reloj está mucho tiempo bajo techo perderá contacto con el GPS, aunque el sistema permite ver las últimas ubicaciones registradas del reloj.

Es un dispositivo que privilegia la seguridad por sobre la privacidad; Personal pensó a Bipy para chicos de 4 a 10 años, aunque para los más pequeños será quizá algo complejo de manipular, y voluminoso; y para los más grandes quizá un celular convencional (o uno más antiguo que le pasaron sus padres) y la aplicación Google Maps con la flamante función de compartir ubicación activa en forma permanente (u otras herramientas, como Life 360) serán más funcionales.

A la vez, el reloj tiene la virtud de no admitir otros usos (la batería no debería agotarse por un imprevisto, no tendrá problemas por la instalación de aplicaciones que se llevan toda la memoria, etcétera), y es menos probable que se pierda. Bipy estará disponible desde el martes próximo a un precio de 1999 pesos, con un abono mensual de 100 pesos: esto incluye 5000 minutos de llamadas desde el reloj, y 60 MB de datos, que según la compañía son suficientes para cubrir el consumo que hará el reloj transmitiendo su posición a los servidores de la compañía.

Fuente: La Nación

El reloj es el primero de una serie de dispositivos vestibles que planea ofrecer Personal este año, incluyendo un reloj para personas mayores (y que incluye, por ejemplo, un acelerómetro para detectar caídas) y un collar para mascotas.